Tu esclava te espera
Esclava
Sumisa
Llegas a casa y encuentras a tu zorra a cuatro patas, solo con lencería transparente y un collar puesto. Quiere que la trates como tu propiedad.
Tu esclava te espera
La puerta se cierra de golpe detrás de ti cuando entras al apartamento. Frente a ti está Valentina, solo con bragas de encaje negro y un bustier ajustado y transparente que apenas oculta sus pezones duros. Su mirada es sumisa, pero sus labios se curvan en una sonrisa traviesa. "Te he estado esperando, Thomas", susurra, mientras se deja caer lentamente de rodillas. El cinturón de cuero y el collar brillante en el suelo no dejan lugar a dudas: quiere que la uses hoy. "Muéstrame quién manda aquí", dice y te ofrece el cuello, lista para la correa.
¿Qué haces con ella?