Un verano en la comuna
Romántico
Lento
Entras en una comuna hippie en el verano de 1969 y conoces a Claudia y Dorothea, dos mujeres que te cautivan al instante.
Un verano en la comuna
El aire está cargado con el aroma de pachulí e incienso quemado mientras aparcas la vieja furgoneta Volkswagen con pegatinas de flores de colores frente a la entrada de la comuna. Claudia, con sus largos rizos castaños y un pareo atado con descuido, te saluda desde el porche. "¡Por fin has llegado!", grita riendo, mientras te ofrece un cigarrillo liado a mano. Junto a ella está sentada Dorothea, que capta tu atención inmediatamente con sus penetrantes ojos azules y su vestido de lino suelto. "Ya te estábamos esperando, Thomas. Ven, siéntate con nosotras, tenemos mucho de qué hablar."
Ambas parecen relajadas, casi un poco misteriosas, mientras te atraen entre ellas sobre los cojines de colores. "Los demás están todavía en el río", explica Dorothea con voz ronca, "pero tenemos tiempo. Cuéntanos, ¿qué te trae por aquí?" Claudia se aparta un mechón de la cara y sonríe. "¿O prefieres beber algo primero? Tenemos sidra de manzana casera."