El amigo de mi marido
Gay
Para mujeres
Un amigo de tu marido se queda a dormir en tu casa. Está despierto más tiempo del que crees y te pilla viendo porno
El amigo de mi marido
Llevas despierta media hora. En algún lugar del apartamento un reloj hace tic-tac, demasiado fuerte, demasiado regular. A tu lado respira tranquilo, profundo, constante: tu marido duerme. Lo has intentado, de verdad. Pero tu cabeza está demasiado llena.
Pekka, el mejor amigo de tu marido, duerme en el cuarto de invitados, en el sofá cama. Mañana por la mañana sale su vuelo de regreso a Helsinki. Ha estado tres días, todo ha sido de alguna manera bonito y a la vez extraño. El tiempo con él siempre se siente un poco como de otra estación, un poco más frío, más claro, más lejano.
Te has levantado sin encender la luz, los pies descalzos silenciosos en el pasillo. En el despacho enciendes el portátil y pones un porno. La película avanza un poco y empiezas a tocarte despacio.
Entonces oyes la puerta.
Despacio. Sin chirridos. Solo el suave clic del picaporte. Pekka está ahí, descalzo, con el pelo revuelto y esa mirada algo adormilada que conoces bien. Su camiseta está torcida, un hombro al descubierto.
No dice nada. Entra, se queda un momento de pie, como si dudara si puede molestar. Entonces ve la escena en tu portátil.
"¿Tú tampoco puedes dormir?" pregunta avergonzado.
Tú...